Después de un día de espera llego el momento para que Juan cumpliera su sueño: surfear con la tabla de su padre. Se vistió rápidamente y bajo a desayunar. De repente oyó que su padre le llamaba, La Voz venia de la parte de atrás de la casa.
-'Aquí esta. Ya la tienes preparada para cabalgar las olas'
-'Aquí esta. Ya la tienes preparada para cabalgar las olas'
-'¡Guau! ¡Es genial papa!'
-'Pues ¿A qué esperas? ¡Corre a la playa!'
-'Pues ¿A qué esperas? ¡Corre a la playa!'
Juan sonrió a su padre y salió de allí con la tabla debajo del brazo dispuesto a surfear todo el día con sus amigos.
Nada más salir al jardín vio que su pandilla ya estaba allí reunida esperando. Eran las 10 de la mañana y tenían por delante un maravilloso día de surf.
-'¡Como mola!'-exclamó María
Nada más salir al jardín vio que su pandilla ya estaba allí reunida esperando. Eran las 10 de la mañana y tenían por delante un maravilloso día de surf.
-'¡Como mola!'-exclamó María
-'¡Sí, tío, flipa!'-dijo Miguel con cara de emoción.
-'A la playaaaaaaaa!!!!!'-gritaron todos
-'A la playaaaaaaaa!!!!!'-gritaron todos
Solo una carretera les separaba de pisar la arena cálida ya por los rayos del sol. La gente empezaba a llegar con sus tablas, y sus equipos. Los chicos Pasaron por el camino de madera que les llevo hasta la mitad de la playa. El día era caluroso a pesar de la temprana hora.Clavando sus tablas en la arena los chicos comenzaron a despojarse de sus camisetas y zapatillas, no había que hacer esperar a las olas.
En un abrir y cerrar de ojos estaban saltando las olas esperando a la adecuada para cabalgar sobre ella. Juan, que estaba más al fondo, la vio llegar y supo que era su ola. Se preparó nadando hacia ella y justo cuando estaba encima se fue levantando en su nueva tabla intentando mantener el equilibrio. Cuando ya había conseguido el equilibrio perfecto noto como algo extraño sucedía. La playa no era la misma pero era muy hermosa había gente surfeando ¡Con tablas como la suya!... ¡Si su padre le había dicho que era la única en todo el país! Oyó como alguien le gritaba algo ininteligible. Entonces se cayó de la tabla perdiendo el conocimiento y llegando a la orilla de la playa arrastrado por el agua.
-'Hey, boy!'-
-'¿Dónde estoy?'-pregunto Juan aturdido
-'What?'-
-'En Sidney'-dijo una chica con la piel bronceada
-'¿¡¿Sidney, Australia?!?, ¡No puede ser!'-exclamó
-'¿Dónde estoy?'-pregunto Juan aturdido
-'What?'-
-'En Sidney'-dijo una chica con la piel bronceada
-'¿¡¿Sidney, Australia?!?, ¡No puede ser!'-exclamó
Volvió a perder el conocimiento y al despertar de nuevo vio como su padre le estaba dando palmadas en la cara y sus amigos le miraban con expresiones que iban del miedo a la impaciencia. Se incorporó bruscamente.
-'¡Por fin! ¡Menudo susto!'-dijo su padre con cara de alivio
-'Papá, ¿Qué ha pasado?, ¿Dónde estoy?'-preguntó confundido
-'Perdiste el equilibrio al golpearte una ola en la cabeza'-le contó María
-'Estas en la playa'-dijo su padre
-'Pero...yo me he caído de la tabla en otra playa'-
-'¿¡¿Ehhhhhh?!?! -dijeron sus amigos mirando con cara rara
-'Chicos id a surfear, Juan necesita un poco de tranquilidad'-les pidió su padre
-'Papá, ¿Qué ha pasado?, ¿Dónde estoy?'-preguntó confundido
-'Perdiste el equilibrio al golpearte una ola en la cabeza'-le contó María
-'Estas en la playa'-dijo su padre
-'Pero...yo me he caído de la tabla en otra playa'-
-'¿¡¿Ehhhhhh?!?! -dijeron sus amigos mirando con cara rara
-'Chicos id a surfear, Juan necesita un poco de tranquilidad'-les pidió su padre
Juan se sentó en la arena y mirando fijamente a su padre dijo: '¿Qué ha ocurrido? No entiendo nada...'-
-'Que ya estás preparado'-contestó su padre sonriendo
-'Que ya estás preparado'-contestó su padre sonriendo
Y comenzó a narrar a Juan la historia más increíble que había oído nunca:
-'Esta tabla es tan especial porque fue hecha por un aborigen maestro en tablas de surf. Se dice que en cada tabla fabricada por él se encuentra parte del espíritu de las olas y de la naturaleza de su tierra. Cuando realmente estás preparado para surfear entre sus olas la tabla te transporta allí como por arte de magia...Y creo que es eso lo que te ha ocurrido. La tabla te ha hablado, Te ha dicho que ya es tu momento'
-'Esta tabla es tan especial porque fue hecha por un aborigen maestro en tablas de surf. Se dice que en cada tabla fabricada por él se encuentra parte del espíritu de las olas y de la naturaleza de su tierra. Cuando realmente estás preparado para surfear entre sus olas la tabla te transporta allí como por arte de magia...Y creo que es eso lo que te ha ocurrido. La tabla te ha hablado, Te ha dicho que ya es tu momento'
-'¿Pero...?'-intentó preguntar Juan
-'Por mucho que te lo intente explicar no lo entenderías. Tienes que vivirlo, sentirlo, tocarlo..., vamos hemos de darnos prisa'-
-'¿Para qué, Papá?'-
-'Para ir a la costa de Sidney, a Bronte. Allí entenderás todo'-
-'Por mucho que te lo intente explicar no lo entenderías. Tienes que vivirlo, sentirlo, tocarlo..., vamos hemos de darnos prisa'-
-'¿Para qué, Papá?'-
-'Para ir a la costa de Sidney, a Bronte. Allí entenderás todo'-
Se levantaron los dos a la vez y Juan supo con solo mirar a los ojos de su padre que él ya había experimentado aquella magia. Ya había visto la hermosa playa y sentido el mismo cosquilleo de emoción que le envolvía en ese momento. Simplemente supo que debía ir hacia allí.